MIRANDO HACIA ATRÁS

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[Img #32919]Para
muchos el problema catalán parece haber surgido, de momento, como las setas
otoñales. Sin embargo voy a citar algunos comentarios, que si no fuera porque
los hacía Pilar Cernuda en 1994, en el desaparecido semanario Blanco y Negro,
caeríamos en la tentación de pensar que las había hecho un columnista ayer
mismo
; “El nunca suficientemente
recordado Francisco Fernández Ordoñez solía decir que le preocupaba mucho, pero
mucho, el problema catalán, y que a medio plazo él lo consideraba más delicado
que el siempre mencionado problema vasco y el terrorismo y ahora se demuestra
que el sabio ministro tenía razón”.
El artículo publicado el 21 de agosto,
se denominaba “Cataluña”, y venía al paso
 
de unos acuerdos establecidos entre el Gobierno Central y el Gobierno
Autonómico, que una vez más irritaban a gran parte de la población española,
por considerarlos perjudiciales para el resto mientras beneficiaban
 sólo a Cataluña. “Pujol ha triunfado  en su
vieja estrategia de patrimonializar Cataluña, hasta el punto de que cualquier palo
a sus gestión  lo convertía en un palo a
Cataluña y al pueblo catalán”.


 Y esto que está sucediendo en la actualidad, se
veía  venir, para los que hemos seguido
el proceso, quizás por el mismo amor que tenemos a Cataluña, que nos enseñó a
muchos querer las cosas propias, ( luego se han vuelto las tornas  y el adoctrinamiento ha sido demoledor, sobre
todo para los que llegaron sin un bagaje de autoestima a dichas tierras o para  sus hijos, y que día a día  viven en un ambiente hostil a España,
llegando a abjurar de sus propios orígenes, convirtiéndolos en unos talibanes
del independentismo), este proceso demoledor, chantajeando una y otra vez  a la Monarquía o al Gobierno, de cualquier
color que fuera, porque Primo de Rivera, Franco, Aznar y Zapatero fueron
concediéndole todo aquello que deseaban. La oligarquía catalana siempre sacó
mayor partido de los dictadores, quizás porque sus decisiones carecían de  oposición, aunque luego abjuraran de las
dictaduras, consiguiendo unos privilegios con gran prejuicio para el resto de
la nación, y últimamente una  mayor
autonomía, sobre todo en el campo de la educación, que les ha permitido
aleccionar a toda una generación, que ve agravios históricos de España,
“Espanya contra Catalunya” (En aquel famoso 11 de septiembre de 1714. En el que
el defensor de Barcelona Antonio Villarroel, arengaba a sus soldados; ¡Por
España y todos los españoles¡( Lo han borrado recientemente de la Wikipedia), El
Consejo de Ciento ordenó a las tres de la tarde a la población combatiente
“derramar gloriosament sa sanch y vida per son rey, per son honor, per la
patria y per la llibertat de tota Espanya” y más tarde luchar por las
libertades de “tot lo Principat y tota Espanya”). Y acaparamiento de
lo que creen suyo,  “Espanya ens roba”, y
por supuesto a su “soberanía”, considerando, una injerencia el poner coto al
abuso de poder de una oligarquía, que se niega a aplicar las resoluciones de
loa Tribunales que no coinciden con sus ideas.


 Posiblemente, para Franco, Cataluña fue la
región más mimada de toda España,  (les
pagó hasta el Camp Nou) y Cataluña pese a lo que quieran afirmar algunos, le
respondía. Posteriormente mirarían las autoridades catalanas hacia otra parte,
cuando en los almacenes municipales de Barcelona, en donde se encontraba una
estatua ecuestre de Franco retirada de Montjuic, alguien, con una radial, le
cortó la cabeza, en noviembre del 2013.  Nunca los empresarios fueron más ricos que con
él. Ya que propició la llegada de empresas, tanto españolas como
multinacionales, de modo preferente.  Podía haber tenido el mismo interés por su
lugar de origen, Galicia, que geográfica y hasta estratégicamente, mirando a
América, tiene unas características similares. Pero los gallegos, se vieron
abocados a emigrar, entre otros lugares a Ctaluña, y la zona del puerto
Barcelona,  era un hervidero de bares,
pensiones y tiendas en los que se oía hablar, más el gallego que el propio
castellano. El ataque al catalán y su supuesta persecución y odio es, uno más,
de esos mantras del independentismo, que choca con la realidad, de los que vivíamos
en aquellos momentos en Barcelona. El que no estuviera en la escuela, no
impedía el que hubiera editoriales especializadas en editar en catalán, como la
editorial Aymá, (uno de sus hijos era buen amigo mío, estudiábamos juntos, y se
ganaba un dinero traduciendo al catalán) 
que publicó uno de los libros de un personaje,  Pedrolo, que se sentaba a veces cerca de mí en
la biblioteca de San Pablo, “Un amor fora ciutat”.


 -Verás la que voy a liar.- Me comentó en
castellano, una vez.


Premios
literarios respaldados por el Gobierno, en 
dicha lengua, hubo muchos, algunos llevaban el nombre de algún ilustre
escritor, como  Prudenci Bertrana, Mercé  Rodoreda o Josep Pla. Y hasta algunos  como el Mercé Rodoreda, habían comenzado a
crearse en 1953. Curiosamente desaparecieron con la llegada de la democracia y
las autonomías.


Muchas
 lápidas, como la de la concesión a
perpetuidad del Canal de Urgel, a la comunidad de regantes, del año 1964, reconstruida,
tras una destrucción “vandálica”, estaban escritas en catalán normativo, aquel
que organizó Pompeu Fabra en 1918. Lo que rebate ese furor contra la lengua
catalana que algunos enarbolan.


Basta
coger un plano de Barcelona de principios de siglo para descubrir hasta qué
punto el gobierno Central apoyó a los empresarios catalanes, con la gran
expansión que podemos ver en el plan Cerdá, en el llamado Eixample.
Curiosamente, este proyectista ideó un plan excelente, que sólo tenía un
problema, la oligarquía tendría las mismas casas que los pobres, o la escasa
clase media. Y se retiró ese intento igualitario, aprobando otro más clasista,
el de Antoni Rovira y Trías, tanto, que fue rechazado por el Gobierno Central.
Este espíritu clasista, que arrastran desde siglos, está en el trasfondo de
este secesionismo que no admite una España pobre, (Extremadura está en la
cúspide de este sentimiento, que fundamenta ese rechazo vergonzante de los
extremeños que viven en Cataluña, convirtiéndose en nacionalistas), a la que
hundió la política franquista, y  a la
que afirman estar manteniendo.


¿Pero
es esto verdad?  Sin duda es al
contrario. La ley del 26/3/2010, hace una reforma del Iva basada en la del Sistema de financiación autonómica basado en la Ley 22/2009, de 18 de diciembre, y cedía el
50% del iva a las CCAA. Cataluña tenía en esas fechas el 19,35 / del Pib.
Seguido del 17,64 de Andalucía. Esto hacía que el 50% del iva del 20% de todo
lo facturado en España  (una pasta),
pagado por los españoles que compraban sus productos se quedara allí.  No es de extrañar que algunos, viendo que el
otro 50%, que ya habían pagado los españoles desde el Puerto de Santa María,
hasta Cáceres o Almendralejo, se iba para el Estado Central pensaran que
“Espanya ens roba”. Razón por la que mostré mi disgusto ante la ausencia de
cava extremeño, en los dos restaurantes en los que cené estos días, y que me
querían servir cava catalán. (Brindé con agua). Es muy difícil encontrar,
aunque cada día menos, productos no catalanes que hasta ahora  monopolizaban las estanterías en los
supermercados. El argumento de que no necesitan de España, porque exportan más,
 se cae ante las cifras reales. Una
determinada marca de cava, ya exporta el 80% de sus producción, la diferencia
es que los costes son mayores, no es lo mismo venderlo a 200 kms. Que a 5.000.
Así afirmaban que aunque; “
Los ingresos consolidados aumentaron de 498 a 512 millones de euros, el
beneficio bajó de 8’6 a 5’5 millones”.


Sólo nos quedan dos
cosas, aumentar nuestra autoestima, y mirar dónde se factura aquello que
compramos, si es extremeño mejor, parte de ese dinero que pagamos nos volverá a
nosotros, y evitaremos que otros nos miren por encima del hombro después de
haberlos hecho ricos con nuestro dinero.


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