El Ayuntamiento bajará a la mitad el IBI y el impuesto de obras

Comparte en redes sociales

El Ayuntamiento de Cáceres va a bajar en un 50 por ciento el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y el Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) a los locales situados en seis calles comerciales de la ciudad para incentivar el alquiler de los que están cerrados y para dinamizar el sector en estas áreas que aglutinan la principales zonas comerciales de la ciudad.

La medida, que tiene que llevarse a la Comisión de Economía y aprobarse posteriormente en el Pleno, afectará a los locales comerciales, estén abiertos o cerrados, de las calles Pintores, Moret, Gómez Becerra, Obispo Ciriaco Benavente, San Pedro de Alcántara y Santa Joaquina de Vedruna y se estudia la posibilidad de ampliarla a otras vías, como Parras.

 

En el caso del ICIO, si además la obra de reforma que se acometa en el local es para adecuarlo a la ordenanza de accesibilidad, la reducción fiscal del impuesto podría alcanzar hasta el 60 por ciento.

 

En caso de que el local esté en estos momentos cerrado, la obra debe realizarse para su apertura inmediata, según ha explicado la alcaldesa de la ciudad, Elena Nevado, tras la reunión de la  Comisión de Economía en la que se ha informado sobre esta reforma fiscal que el equipo de Gobierno quiere acometer.

 

Nevado ha argumentado que el objetivo de esta medida es “dinamizar el sector comercial” y “potenciar el alquiler de los locales cerrados” y se ha decidido aplicar en estas calles concretas por “criterios estratégicos” ya que, según el informe realizado dentro del Plan de Comercio que se está desarrollando en la ciudad, estas calles aglutinan la mayor parte de locales comerciales y se ha detectado que muchos están cerrados, y algunos ni siquiera con pretensión de alquilarse.

 

Ese informe del Plan de Comercio, que ha realizado la Escuela de Organización Industrial (EOI), ha detectado que en la calle Pintores existen 43 establecimientos comerciales, de los que una decena están ahora mismo vacíos; en la calle Parras hay 23, con 9 sin actividad; en la calle Santa Joaquina de Vedruna existen 42 locales, de los que cinco están cerrados; en la calle Obispo Ciriaco Benavente hay 20, de los que también cinco no tienen actividad comercial; en Gómez Becerra hay 44 con tres de ellos cerrados y en la calle San Pedro de Alcántara existen 34 locales disponibles, de los que seis están sin ejercicio.

 

Estas cifras arrojan, según el estudio que 38 locales de estas seis calles están ahora mismo cerrados, lo que supone un 18,45 por ciento del total, y muchos de ellos, ni siquiera están en proceso de alquiler, por lo que esta rebaja de impuestos busca, según ha dicho Nevado, incentivar el alquiler y el establecimiento de negocios en estas áreas.

 

NO ES UN AGRAVIO COMPARATIVO

 

A la pregunta de si esta medida podría suponer un agravio comparativo con otras zonas de la ciudad, la alcaldesa ha respondido que “no” porque el estudio del Plan de Comercio ha detectado que es en estas zonas donde se produce una mayor “fuga de comerciantes” a otras áreas de la ciudad o, incluso, fuera de Cáceres, por lo que el objetivo es conseguir “generar un espacio atractivo que aglutine un área comercial atractiva para los consumidores” ya que la “dispersión” de establecimientos “no provoca la llamada de los clientes para acudir”.

 

De momento, se ha encargado el informe a los técnicos municipales que se trasladará a la Comisión de Economía y que podrá recibir propuestas de los demás grupos políticos, pero la idea es que en el próximo recibo del IBI que se ponga al cobro, correspondiente al 2016, ya se estipule esta bajada fiscal.

 

Nevado ha indicado que no está cuantificado todavía cuánto dejará de ingresar el consistorio con esta reducción de impuestos pero ha adelantado que en 2016, las arcas municipales estarán “saneadas”, ya que se amortizarán los 40 millones de euros de diversos préstamos bancarios que se habían pedido por lo que, la capacidad económica del ayuntamiento cacereño no se verá afectada y se podrá cumplir también la ley de estabilidad presupuestaria.

 

“Son medidas bien aceptadas”, ha dicho la regidora, quien ha insistido en el que el objetivo último es que los propietarios de los locales los pongan a disposición de los ciudadanos y se incentive tanto la apertura de nuevos negocios como la mejora de los que ya existen. Esta reforma busca también que el precio de alquiler de los locales pueda reducirse para que sea más fácil el emprendimiento y favorecer la competitividad en el sector comercial.


Comparte en redes sociales

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.