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La hipoterapia ayuda a la mejora en la estabilidad postural de niños con parálisis cerebral

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Un estudio llevado a cabo en la UEx pone de manifiesto que la hipoterapia ayuda a la mejora en la estabilidad postural de niños con parálisis cerebral, y ha permitido mejorar la distribución de la huella plantar y la ubicación del centro de gravedad.

[Img #45336]La hipoterapia es una terapia integral empleada por profesionales de la salud para promover la rehabilitación de niños, adolescentes y adultos a nivel neuromuscular, psicológico, cognitivo y social por medio del caballo como herramienta terapéutica y coadyudante.

 

Se ha constatado sus beneficios para mejorar el desarrollo de habilidades motoras, así como el control postural, tono muscular y mejoras a nivel emocional en niños con parálisis cerebral, con dificultades neuromotrices y sensoriales.

 

Ahora, una nueva investigación, llevada a cabo en la Facultad de Medicina de la Universidad de Extremadura, ha mostrado los avances que los niños con parálisis cerebral experimentan al aplicar esta terapia en relación a la mejora de la estabilidad postural.

 

La importancia del estudio, tal y como explica María Dolores Apolo, profesora del Departamento Terapéutica Médico Quirúrgica de la UEx y coautora del mismo, junto con la profesora Coronada Fernández, “reside en el hecho de que al utilizar el caballo como herramienta, se aprovecha el movimiento del mismo para conseguir una estimulación a nivel psicomotor, estimular el control postural y el equilibrio”.

 

La razón de estudiar la estabilidad postural, aclara la investigadora, “tiene como motor fundamental el hecho de que con la mejora de este parámetro, también se puede optimizar la marcha y el control de la postura, evitando así, por ejemplo, el riesgo de caídas, con lo cual mejoramos su actividad diaria y calidad de vida”.

 

Para la realización del trabajo previo al tratamiento de hipoterapia, se usaron, entre otros instrumentos de valoración, una plataforma de presión que permite valorar parámetros de estabilometría. La investigadora apunta que “la importancia de esta herramienta sencilla permite medir dos valores diferenciados: por un lado una valoración estática y, por otro, una valoración posturológica.

 

De esa forma, la plataforma va registrando cómo se desplaza el centro de gravedad y el centro de presiones. Al analizar esos datos, se puede determinar si el paciente tiene más o menos estabilidad”.

 

HIPOTERAPIA

 

Una vez realizada esta primera valoración, los profesionales pusieron en marcha las técnicas propias del programa de hipoterapia. Para ello, trabajaron durante 14 semanas con sesiones de 45 minutos.

 

El caballo al paso transmite al jinete movimientos que se pueden modificar haciendo distintos ejercicios, como cambios de ritmo y aceleración, círculos, serpentinas e incluso ejercicios de estiramientos encima del animal. Así, según la forma en la que se mueve el caballo, los estímulos que percibe el sujeto son variables, activando las cadenas musculares, reacciones de enderezamiento y equilibrio.

 

Gracias a esta terapia y el instrumento de valoración se ha podido analizar la mejora no sólo de la estabilidad postural, sino también el apoyo simétrico de los pies.

 

De la misma forma y como consecuencia de esta mejora, se produjo un avance positivo en la postura general de la paciente, tanto cuando estaba de pie como cuando estaba sobre el caballo. Se traduce en una estimulación a nivel de sistema muscular y también neurológico que ha contribuido a la mejora de esa postura y a la mejora de ese equilibrio postural

 

La terapia con caballo es un procedimiento alternativo de tratamiento utilizado por los especialistas dedicados sobre todo a la atención de personas con discapacidad. Combinando distintas técnicas se estimula el enderezamiento y el equilibrio, que son fundamentales a la hora de mejorar la estabilidad.

 

El valor que aporta trabajar con este animal reside en el hecho de que el movimiento que transmite es similar al de una persona cuando camina.

 

Los niños con parálisis cerebral presentan un déficit en este movimiento. Al recibir tratamiento con el caballo, este hace que la pelvis y el tronco se muevan igual que si caminaran por ellos mismo, desarrollando movimientos de anteversión, retroversión, inclinación pélvica y rotación, y además es tridimensional.


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