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Los préstamos de MicroBank a emprendedores contribuyen a crear 475 puestos de trabajo en Extremadura durante 2014

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La estimación de puestos de trabajo creados con la ayuda de un préstamo concedido por MicroBank, el banco social de La Caixa, en Extremadura durante 2014 asciende a 475.

  Este es uno de los datos más relevantes del Informe sobre el impacto de los microcréditos en el mercado laboral, elaborado por quinto año consecutivo por la escuela de negocios Esade, que destaca la «intensa apuesta» de MicroBank por la financiación a emprendedores y microempresas en este período de tiempo, con un crecimiento anual del 35 por ciento.

  

En tan sólo los seis primeros meses de 2015, se estima en 226 la creación de empleos en la comunidad con el apoyo de microcréditos, según ha informado MicroBank en nota de prensa.

  

El estudio, realizado por el Instituto de Innovación Social de ESADE, ha señalado diferentes aspectos «de interés» a la hora de analizar la importancia social de este tipo de instrumentos.

  

Así, en primer lugar, queda «constatado» que si antes de la crisis el microcrédito se dirigía esencialmente a afrontar situaciones de exclusión social, progresivamente va ganando peso su papel para fomentar el emprendimiento y la generación de riqueza y empleo.

  

El estudio, realizado en base a una encuesta entre más de 800 clientes, revela que el perfil tipo del beneficiario del microcrédito es un hombre (el 59 por ciento del total), español (83 por ciento), entre 36 y 50 años (46 por ciento), con estudios secundarios (42 por ciento) y que trabajaba como autónomo antes de poner en marcha su propio negocio (44 por cento).

  

Un 24 por ciento del total estaba en paro antes de iniciar su proyecto empresarial. Los emprendedores jóvenes (menores de 35 años) continúan siendo uno de los colectivos más activos en la petición de microcréditos y representan el 27 por ciento del total.

  

También, el motivo principal para afrontar un proyecto de emprendimiento es la necesidad económica, en un 30 por ciento de los casos, frente a un 28 por ciento que afirma haber visto una oportunidad clara de negocio.

  

Uno de los factores más relevantes de la concesión de microcréditos es su impacto en la generación de nuevas oportunidades de empleo tanto a través de negocios de nueva apertura como por ampliación del número de empleados en empresas ya existentes.

  

En este sentido, se ha estimado la creación media de 1,55 puestos de trabajo por cada proyecto financiado con este instrumento, incluyendo el propio emprendedor.

  

El promedio de puestos de trabajo creados por nuevos negocios (incluyendo el del propio emprendedor) es de 2,1. Dentro del colectivo de empresarios que amplían un negocio el promedio de nuevos empleos generados con la ayuda del microcrédito es de 1,1 y, además, un 32 por ciento de los encuestados afirma tener previsto ampliar plantilla en al menos una persona en los próximos 12 meses.

  

Respecto a la retribución económica, la mayoría de los emprendedores encuestados declara unos ingresos netos anuales inferiores a 25.000 euros, siendo la franja mayoritaria (el 31 por ciento de los casos) entre los 10.000 y los 25.000 euros, mientras que otro 24 por ciento está por debajo de los 10.000 euros y un 15 por ciento obtiene una renta de entre 25.000 y 50.000 euros anuales.

  

Por lo que se refiere al modelo de negocio, el 51 por ciento de los microcréditos se han utilizado  para poner en marcha nuevas iniciativas y el 49 por ciento, a ampliar empresas ya existentes. Cabe destacar también que el 78 por ciento de los proyectos están regentados por autónomos.

  

En cuanto al sector de actividad, la mayoría se circunscribe en el capítulo de los servicios profesionales y del comercio minorista. Por el contrario, tan sólo el 2 por ciento están especializados en nuevas tecnologías.

  

Según ha destacado MicroBank, los datos demuestran que el microcrédito ha sido un «instrumento vital» para la creación de nuevas iniciativas empresariales.

  

Así, el 58 por ciento de los encuestados no cree que hubiese podido poner en marcha o ampliar su negocio sin ellos. En el 37 por ciento de los casos, el microcrédito cubrió el 100 por cien de la inversión inicial, y en otro 11 por ciento representó más del 75 por ciento.

  

El 46 por ciento de los emprendedores manifiesta que su situación económica actual es mejor de la que tendrían sin haber sido beneficiarios de un microcrédito. Además, las tres cuartas partes se sienten más seguros de sus capacidades como emprendedores o empresarios, más independientes, con más control sobre su vida y con más confianza en el futuro.

  

El informe pone especial énfasis en el emprendimiento protagonizado por mujeres.  En este sentido, el perfil presenta rasgos similares a los de los hombres, si bien es «muy superior» el porcentaje de mujeres que acceden a la emprendeduría por sus dificultades para llegar a fin de mes y se centran de forma más frecuente en el sector servicios y en  el comercio.

  

Como norma general, los proyectos promovidos por hombres son algo mayores que los dirigidos por mujeres y, debido a ello, tienen más capacidad de crecimiento y de creación de empleo.

  

Otro aspecto que presenta diferencias respecto a la emprendeduría protagonizada por hombres es el que se refiere a la situación laboral previa del empresario. Así, mientras los hombres trabajaban mayoritariamente como autónomos (en un 51 por ciento de los casos), en las mujeres la proporción baja hasta el 33 por ciento.

  

También cabe destacar que es superior el número de mujeres que proceden de una situación de paro que el de los hombres: un 35 por ciento frente a un 23 por ciento, hecho que evidencia que para muchas mujeres iniciar su propio negocio se presenta como una de las pocas salidas profesionales a su alcance.


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