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Pilotos de la Base Aérea de Talavera la Real denuncian que sufren deslubramientos con punteros laser

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Los pilotos de la Base Aérea de Talavera la Real sufren deslumbramientos con punteros láser cuando realizan sus prácticas nocturnas. Este asunto se ha abordado este jueves en una reunón en la Delegación del Gobierno en la que ha asistido la delegada, Cristina Herrera, así como el coronel de la Base Aérea Ángel Fernández de Andrés, el comandante oficial de Seguridad de vuelo de la unidad Daniel Fernández de Bobadilla y el teniente coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Badajoz José María Martínez Rangel.

[Img #46281]En su intervención, Cristina Herrera ha alertado de que estos deslumbramientos pueden conllevar «consecuencias» para el piloto o para la navegación civil aérea, así como sanciones de hasta 600.000 euros.

 

En rueda de prensa en Badajoz, Herrera ha indicado que durante este encuentro el coronel de la base ha expuesto las problemáticas y los incidentes de «gran peligro» que puede suponer para las tripulaciones aéreas estos deslumbramientos que se producen durante la realización de los vuelos nocturnos.

 

A este respecto ha concretado que «ocurren de forma específica y no siempre en los mismos sitios» y «normalmente» en pueblos cercanos como Talavera la Real, Alvarado o Guadiana, así como que se trata de actos que, además de atentar contra la Ley de la Navegación Aérea o la Ley de Seguridad Ciudadana, pueden «poner en riesgo la vida del piloto» o a los aviones que puedan venir desde otros puntos de España cuando «vuelva» la navegación aérea civil al Aeropuerto de Badajoz.

 

En este sentido la delegada ha advertido que las personas que apuntan con estos punteros «son localizadas a través de las coordinadas que da el piloto» y «tendrán sus consecuencias en el caso de que tengan mayores males».

 

De igual modo ha hecho un llamamiento a la «prevención» para que no lo practiquen aquellos que «a lo mejor lo hacen de forma inconsciente, de forma anecdótica o que no son conscientes o no conocen las consecuencias que pueda tener el que con un puntero láser alumbren a los aviones que pueden estar volando o sobrevolando».

 

PORMENORES DE LOS HECHOS

 

Por su parte, Daniel Fernández de Bobadilla ha puntualizado que los incidentes con punteros láser desarrollados este año han tenido lugar el 2 febrero en Talavera la Real, el 5 febrero en Valdelacalzada, el 7 julio en Mérida Oeste, el 31 agosto en Talavera la Real, el 1 septiembre en Alvarado o el 3 septiembre en el Golf Guadiana, así como que «prácticamente todas las semanas de vuelos nocturno contemplan al menos un incidente de este tipo».

 

La mayor parte de los incidentes láser se producen «en la fase de tráficos», «la fase final del vuelo ya a baja altitud» y cuando se practican maniobras de aterrizaje y despegue nocturno, ha señalado, a la vez que ha agregado que «normalmente» no se producen daños oculares graves, pero sí «incapacitación súbita con consecuencias imprevisibles», y que se suelen emplear punteros láser verdes, que tienen una longitud de onda distinta a los rojos «y más perjudicial para la visión».

 

De igual modo el comandante ha apostillado que «ejemplos reales de efectos visuales no permanentes sufridos por los pilotos en este tipo de situaciones» son ceguera temporal, visión borrosa, irritación ocular, visión ligeramente afectada o de puntos negros, dolor de cabeza, pérdida temporal de la visión nocturna, ilusiones ópticas, dolor y/o posible daño ocular, ante lo cual ha matizado que «no es que se produzcan todos a la vez todas las veces» pero sí «uno o varios».

 

Entre los «riesgos para la seguridad del vuelo», ha citado por otro lado la distracción, desorientación y pérdida de percepción de profundidad, el cierre de pistas por «múltiples ataques» y «aterrizajes abortados», y ha puntualizado que «no sólo afectan a aviones militares», sino «a cualquier aeronave civil de las que hacen uso de las instalaciones de la Base de Talavera la Real».

 

A este respecto, ha abogado por iniciar una campaña de información y de concienciación de la «gravedad de las consecuencias de estos actos» para la seguridad aérea, «lo que se traduce al final en vidas», o las consecuencias «penales para el infractor» y notificar a la Delegación del Gobierno «anticipadamente las fechas previstas de vuelos nocturnos» de cara a incrementar las acciones de información en los días previos y la vigilancia de la Guardia Civil en los pueblos en los que se producen más incidentes.

 

«PELIGROS», «CONSECUENCIAS» Y «REPERCUSIONES»

 

A su vez, Ángel Fernández de Andrés ha incidido en que el objetivo fundamental de esta reunión ha sido poder difundir los «peligros», las «consecuencias» y las «repercusiones que pueden tener estas iluminaciones láser», y ha considerado que se producen «un poco por desconocimiento tanto de la ley como de las propias repercusiones que puede tener en un vuelo estas iluminaciones» de las que «la gente no es consciente».

 

Ha añadido que estas iluminaciones pueden «llevar a un accidente» o consecuencias penales como sanciones de hasta 600.000 euros «si hay un accidente o algo por el estilo», en relación a lo cual José María Martínez Rangel ha precisado que la Guardia Civil y la Base Aérea tienen un procedimiento coordinado de modo que, ante cualquier incidente de este tipo, es comunicado a la Benemérita para que las patrullas de servicio actúen «normalmente para buscar el foco de luz».

 

«Es un riesgo a la seguridad aérea, pero puede ir de todo, por lesiones al piloto que estamos viendo que no se dan, pero cada día hay punteros que son más potentes y que crean mayores problemas, puede llegar a crear unas lesiones que se pueden incardinar dentro de lo que es un ilícito penal de lesiones en el Código Penal, si produjera un accidente además pues no quiero decir, eso ya sería excesivo, una catástrofe», ha resaltado.

 

Por último, ha recalcado que en la nueva Ley de Seguridad Ciudadana se ha incluido como «falta muy grave» que tendría «una repercusión importante» la proyección de haces de luz mediante cualquier tipo de dispositivo sobre los pilotos o conductores de transporte «que puedan deslumbrarle o distraer su atención y provocar accidentes», lo cual supondría sanciones de entre 30.001 euros a los 600.000 euros.


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