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Javier Donoso asegura que su salida de Acorex fue «moneda de cambio» para que IU sostuviera al Gobierno de Monago

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El exdirector general de Acorex Javier Donoso ha asegurado que su salida de la asociación de cooperativas agrarias fue «moneda de cambio» para que IU Extremadura sostuviera el gobierno en minoría del PP presidido la pasada legislatura por José Antonio Monago.

[Img #50681] Javier Donoso, que fue director entre septiembre 2002 y marzo de 2013 en esta cooperativa de segundo grado actualmente en concurso de acreedores, ha comparecido este viernes ante la Comisión de Investigación sobre las actuaciones de la Junta de Extremadura relacionadas con la gestión de Acorex y con la intervención de Caja Rural de Extremadura constituida en la Asamblea de Extremadura.

  

Al final de su comparecencia, y preguntado por la diputada socialista María Teresa Macías por el papel jugado por el exdiputado de IU Alejandro Nogales y expresidente de Caja Rural de Extremadura Román Prieto en los «movimientos» y cambios en los órganos de dirección de la entidad cooperativa, ha dicho que ambos «han participado muchísimo en lo que ha pasado en Acorex». «Estos han estado siempre por allí».

  

Asimismo, y cuestionado sobre si cree que la dirección de Acorex fue «la moneda de cambio entre el PP e IU para su alianza de gobierno en la pasada legislatura», se ha referido a unas declaraciones del exconsejero del Gobierno de Monago Antonio Fernández –que motivaron la formación de esta comisión de investigación– y que, «visto lo visto», así lo cree.

 

  Posteriormente, en su alegato final, el propio Javier Donoso ha señalado que efectivamente su salida fue «moneda de cambio» y que «pusieron a gentes allegadas a Alejandro Nogales y Román Prieto».

  

El propio Donoso ha explicado que su salida fue exigida a cambio de que la Junta apoyara financieramente a Acorex a través de la empresa pública Avante, para solventar el «problema financiero» por el que atravesaba en ese momento la entidad.

  

Según ha dicho, el vicepresidente en funciones Teodoro Caldera le dijo: «Javier, si te vas, va a haber financiación de Avante para Acorex. He hablado con Román Prieto, que ha hablado con Monago, que si te vas, hay financiación», en una cantidad que ha cifrado en 10 millones de euros.

  

La participación de Donoso en esta comisión se ha producido en la primera jornada de comparecencias previstas, en la que asimismo estaban citados los también exdirectores generales José María Monteagudo (que ha abierto las comparecencias) y Ángel Zapata, y el presidente del Comité de Empresa, Lucas Fernández.

  

Durante una hora y media ha respondido, como el resto de comparecientes bajo apercibimiento de incurrir en falsedad podría ser motivo de un delito de desobediencia, a las preguntas de los portavoces parlamentarios en esta comisión.

 

CUENTAS FALSEADAS

  

Así, la diputada de Ciudadanos María Victoria Domínguez le ha preguntado si bajo su dirección, y tal y como ha señalado en declaraciones públicas el expresidente extremeño José Antonio Monago, se han «falsificado» o «maquillado» los balances económicos de la entidad.

 

  Un extremo que Donoso ha negado con rotundidad, y asimismo ha señalado que no es cierto que las entidades financieras les negaran financiación.

  

Sin embargo, su predecesor en el cargo entre 1985 y enero de 2002, José María Monteagudo, que ha comparecido antes que Donoso, ha señalado que cuando posteriormente entró en el Consejo Rector de Acorex en enero de 2002, ha señalado que coincide «totalmente» con las declaraciones de Monago, en tanto que las cuentas no recogían la «estructura patrimonial real» de la entidad, y en concreto ha señalado que no contemplaban 30 millones de «pérdidas reales».

  

Por otro lado, Donoso ha asegurado que «nunca jamás» durante su gestión algún consejero de la Junta les indicara las inversiones a realizar por Acorex o nombramientos dentro de la organización.

 

TOMCOEX, UNA MALA INVERSIÓN

  

En este punto las declaraciones de Monteagudo y Donoso también entran en contradicción, puesto que el primero ha señalado que una de las dos inversiones más comprometidas de la entidad, en referencia a Tomcoex –la otra es Acosierra–, y que a la postre han motivado los problemas de «solvencia» de la entidad, sí hubo participación desde la Junta.

  

En concreto, y si bien Monteagudo ha aclarado que entonces no formaba parte de ningún órgano de dirección, ha señalado que se «indujo excesivamente» que dicha empresa se construyera en la provincia de Cáceres, como así fue, al levantarse en Miajadas.

  

Con Tomcoex, proyecto que considera una «barbaridad», se produjo una «metedura de pata garrafal», que llevaría a la entidad a los citados problemas financieros. Esta empresa contaba con una participación del 19 por ciento de Acorex, el 39 por ciento de Avante, y el 40 por ciento de un empresario catalán.

  

La decisión errónea fue que las cooperativas de Acorex avalaran solidariamente el cien por cien de la inversión, a la que tuvieron que hacer frente después de que el empresario se declarara en quiebra.

  

Una decisión que se llevó a cabo bajo la gestión de Donoso, quien no obstante ha defendido que fue aprobada por los órganos de dirección de la entidad, y porque no tuvieron «más remedio que hacerlo», por petición expresa de la entidades financieras, que «se fiaban mucho de Acorex».

  

El ex director general de Acorex ha señalado que la operación de Tomcoex «truncó» la relación de «casi de amistad» que había mantenido con la exvicepresidenta de la Junta, María Dolores Aguilar, ya que mientras Avante auspiciaba la construcción de Tomcoex, dedicada a la transformación de tomate, también lo hacía en Carcesa, su competencia.

 

DESCONFIANZA, MOTIVO DE LA QUIEBRA

  

En lo que sí han coincidido ambos en que el principal motivo que ha llevado a la quiebra de Acorex ha sido la fractura social y la desconfianza entre las cooperativas. Cabe recordar que Acorex, actualmente en concurso de acreedores, en 2012 tenía una facturación de 250 millones de euros, con crecimiento durante los años de crisis, convirtiéndose en la primera empresa de Extremadura y la quinta cooperativa del sector agrario de todo el país.

  

Monteagudo, quien ha dicho que le «duele mucho» lo ocurrido con Acorex, ha señalado que «los errores de fondo» han sido de las propias cooperativas. Así, ha señalado que el «tandem» formado por la entidad y por Caja Rural de Extremadura fue «glorioso» y que la propia organización no supo gestionar su «éxito».

  

Al respecto, asegura que es «pesimista» respecto al futuro de la entidad debido al «mal rollo del carajo que hay a nivel social», lo cual quiebra la confianza entre las cooperativas. Según ha señalado, la cooperativa de segundo grado son «un problema en sí mismas» debido a la dificultad de que la información llegue a todos los niveles.

  

Por su parte, Donoso ha aseverado que su salida, y la llegada de los nuevos directivos, motivó la ruptura de la «paz social» dentro de la entidad. De hecho, se ha mostrado convencido de que Acorex seguiría funcionando si no se hubiera producido la baja de las cinco principales cooperativas, y con independencia de la llegada de la financiación por parte de Avante.


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