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Cáceres recibe a 1.616 aspirantes al Ejército en una jornada clave que marca el inicio del nuevo ciclo militar en el Cefot

Más de 1.600 aspirantes llegan al Cefot de Cáceres para iniciar su camino como soldados del Ejército de Tierra

Redacción DEx, 3 de mayo de 2026.

Cáceres amanecerá este lunes en clave castrense. El trasiego de maletas, uniformes aún por estrenar y miradas cargadas de expectación ha marcado este lunes la llegada de 1.616 nuevos alumnos al Centro de Formación de Tropa nº 1, donde comienzan su formación militar dentro del primer ciclo de 2026.

Desde primera hora, el acuartelamiento de Santa Ana ha recuperado ese pulso tan suyo: disciplinado, contenido, casi solemne. A partir de las 8:00 horas, los aspirantes han ido incorporándose a unas instalaciones que, más que un centro formativo, funcionan como antesala de una vida profesional al servicio del país. Aquí arranca su recorrido hacia la Escala de Tropa, en una fase inicial que determinará no solo su preparación física y técnica, sino también su capacidad de adaptación a la exigencia militar.

Un relevo constante en la cadena formativa

La llegada de este nuevo contingente se produce apenas unas semanas después de que 1.350 soldados concluyeran su etapa de formación específica, correspondiente al segundo ciclo de 2025. Aquellos ya están listos para desplegarse en distintas unidades del Ejército de Tierra, cerrando así un ciclo que hoy vuelve a comenzar con nuevos nombres y nuevas historias.

El Cefot cacereño, pieza clave en el engranaje de las Fuerzas Armadas, mantiene así su ritmo incesante. En lo que va de año, cerca de 3.000 alumnos habrán pasado por sus dependencias, consolidando su papel como uno de los grandes centros de referencia en la formación de tropa en España.

Vocación, disciplina y futuro

Más allá de las cifras, lo que se respira estos días en Cáceres es un cambio de vida en marcha. Jóvenes de distintos puntos del país, con trayectorias diversas, comparten desde hoy un mismo objetivo: convertirse en soldados profesionales. Comienza para ellos un periodo de instrucción exigente, donde la disciplina, el compañerismo y la resistencia marcarán el paso de cada jornada.

El Cefot nº 1 vuelve así a convertirse en ese cruce de caminos donde se forjan carreras, se templen vocaciones y se construyen, paso a paso, los cimientos de quienes pronto vestirán el uniforme con pleno derecho.