EL COMPLEJO DE NUEVO RICO CREA INDEPENDENTISTAS

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Nada más engañoso. Ni tienen más historia que los demás, es más, han pasado prácticamente desapercibidos en los aspectos más importantes de la Historia de España, ni nos han dado de comer, nunca, más bien al contrario, al resto de España.

Ciertos tics, de abusos de los burgueses contra los payeses o los jornaleros, ha sido una circunstancia que se ha repetido con frecuencia. La casi guerra civil de los Payeses de Remensa, en la que exigían que se reconociera a los campesinos el pleno derecho a la propiedad de la tierra. Y que tras luchas sangrientas, se pusieron de acuerdo para dirigirse a Guadalupe, a ver al Rey Fernando, para que solucionara sus problemas y de allí surgió la famosa “Sentencia Arbitral de Guadalupe” por la que:

“Quedarán abolidos los “malos usos”, como el “derecho de maltratar” que tenían los señores sobre los campesinos. Los campesinos pueden obtener la libertad personal mediante el pago de una suma de sesenta sueldos, a pagar en un año o en varios. Además se establece el derecho a que el campesino pueda permanecer en la parcela de tierra pagando un alquiler de larga duración al señor y que dicho arrendamiento se pueda transmitir a los herederos. Se repetirán. Abusos que producirán, el 7 de junio de 1640, una revuelta social de segadores, concentrados en las Ramblas,  y que derivó de lo social a lo político, debidamente conducido por aquellos contra los que iban las protestas. El Gobierno español tenía la culpa. Es cierto el malestar general en todas partes, contra los ejércitos desplazados, por los abusos de la soldadesca, pero ciudades como Mérida o Badajoz, también los sufrían. El virrey, conde de Santa Coloma, fue asesinado y fueron asaltadas muchas casas de nobles. Pau Clarís declara con la ayuda de Francia la independencia.  Que duró un mes: diciembre de 1640. El pacto con Francia de enero de 1641 garantizaba la soberanía francesa sobre Cataluña, con el compromiso francés de respetar las instituciones catalanas. Cosa que no cumplieron. Los franceses se apropiaron de las instituciones y la economía. La separación de España duró casi doce años. Pero ya en 1643, la mayor parte de la nobleza catalana optó por el exilio a Castilla. Las conspiraciones de Cataluña contra Francia y la petición de auxilio a España eran continuas. Finalmente, en julio de 1652, el ejército de don Juan José de Austria entró en Barcelona, para alegría de la población.

Es evidente que ni Cataluña ni el País Vasco, pese al privilegio del algodón, dado a Cataluña, (que hundió, por el cierre de fronteras, las lanas, ganados y fábricas de tejidos de la España interior, consiguiendo que la todopoderosa Mesta desapareciera), eran casi nada a principios del S.XX. Pero precisamente por este privilegio la ciudad de Barcelona triplicó su población en el siglo XVIII, pasando de menos de 40.000 habitantes a 130.000.

Pero urbanísticamente no se había hecho nada. Para ello  basta ver el plano de Barcelona de Ildefonso Cerdá, en el que se aprecia, qué era Barcelona en 1859. Pero en el 1850 la ciudad ya tenía 180 mil habitantes, y necesitaba una reestructuración, la vida en el interior de las murallas era tan insalubre, que la vida media de los ricos era de 36 años y de los pobres 23. Contemplar las fotografías de la Catedral de Barcelona, antes de ese decorado neogótico creado ya bastante entrado  el S. XX, con el Barrio gótico y la fachada de la Catedral, creando un escenario, para crearse una historia, o mirar simplemente la demografía de D. Benito, por citar una población extremeña, en 1842, que era de 14.610 habitantes y la de Bilbao en 1826 de 11.600. Nos lo dice todo, y desmonta por si sólo las grandiosidades pasadas, en las que cimentan estas Comunidades sus argumentos de riqueza e historicidad.

ONBARCELONA ARXIU HISTORIC PLANO DEL ENSANCHE DE CERDA

Es evidente, ante múltiples datos que lo confirman, que son Comunidades Nueva ricas, enriquecidas por las políticas centrales que las desarrollaron a costa del resto.

Si uno coge la “Geografía Postal de España” editada en 1962, cuando ya había empezado la terrible emigración que despobló toda España, en favor de unos pocos territorios, se lleva sorpresas. Si sumamos los habitantes de Cáceres y Badajoz, nos da la suma; 573834 más 851616, total,1425450. Pero si sumamos los 332802 de Gerona, los 330270 de Lérida y los 362826 de Tarragona, la cifra final es 1025898. O sea las tres provincias catalanas juntas, tienen bastantes menos habitantes que las extremeñas.

La nefasta política franquista, que algunos piensan que era para llenar de gente del interior estas Comunidades, y difuminar su nacionalismo enriqueciéndolas con el prejuicio del resto, para no tener oposición, les hizo sentir que efectivamente eran superiores, y que los recién llegados le debían pleitesía, e incluso los llamaron, para mantener una distancia social; charnegos y maquetos.  No es de extrañar que, de vez en cuando, salga algún personajillo andaluz o extremeño, mostrando este agradecimiento y para demostrar que es más independentista que nadie, menosprecie al resto de España, cuando no directamente la insulte

Todavía hay un gran agravio que debe corregirse, en España, las salidas por tierra, que están de hecho convertidas en un biopolio. Sólo son factibles por Cataluña y el País Vasco, con el río de euros que eso conlleva. Hay que reclamar una autovía que llegue a Somport y enlace con Francia.

Es evidente que este enriquecimiento, que provoca que cualquier Comunidad española, citaban hace poco Cantabria, les produzca mucho más beneficio que todas sus exportaciones a China, o Francia, les hace sentirse superiores y esta sensación de Nuevo rico, pensar que sin el “lastre” de unos pobres españoles, vivirían mejor. Y se equivocan, sin España, no han sido nada, ni por supuesto, lo serán.


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