Desescalada, fase 0: Se permite la actividad física y paseos de mayores de 14 años entre las 06:00 a 10:00h de la mañana y 20:00 a 23:00h de la noche

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El Gobierno de Pedro Sánchez ha anunciado por fin este jueves los horarios en que se permiten las salidas de la población a partir del sábado día 2 de mayo para hacer ejercicio y dar paseos, durante la fase cero de la desescalada. Así De 10:00 a 12:00h y de 19:00-20:00h las personas mayores de 70 años y dependientes. El paseo de los menores de 14 años se restringe de las 12:00 a las 19:00h. Todas estas franjas horarias se aplicarán en los municipios de más de 5.000 habitantes.

El Gobierno permitirá salir a los mayores de 14 años a hacer deporte de forma individual y pasear con otra persona con la que se conviva una vez al día a partir del 2 de mayo y en unas franjas horarias determinadas: entre las 6:00 y 10:00 de la mañana y entre las 20:00 y 23:00 de la noche, ha anunciado este jueves el ministro de Sanidad, Salvador Illa, firmante de la orden que regulará estas prácticas.

El deporte al aire libre deberá realizarse en el mismo municipio de residencia, mientras que en el caso de los paseos no podrá uno alejarse a más de un kilómetro de distancia de su domicilio.

En la misma orden, se restringe el horario de los paseos ya permitidos para los menores de 14 años entre las 12.00 del mediodía y las 19.00 horas (ahora se permiten desde las 9:00 de la mañana a las 21:00 horas de la noche) con el objetivo de que las personas autorizadas a salir de sus casas una vez al día no se concentren en las mismas horas.

En el caso de las personas mayores de 70 años o dependientes que precisen compañía de cuidadores, se les reserva el horario entre las 10.00 y las 12.00 horas, por la mañana, y entre las 19.00 y 20.00 horas de la tarde. En municipios de menos de 5.000 habitantes no se aplicarán ninguna de estas franjas horarias al considerarse innecesario repartir a la población para evitar aglomeraciones.

Las personas con síntomas compatibles con la enfermedad del COVID-19 o que se encuentren en cuarentena tras haberse contagiado o por haber estado en contacto con una persona portadora del virus no estarán autorizados a disfrutar de estos paseos ni a salir a hacer deporte, ha precisado el ministro en una rueda de prensa desde el Palacio de La Moncloa.

Illa no ha aclarado si el Gobierno utilizará algún tipo de aplicación para controlar los movimientos de la población mediante los móviles con el objetivo de controlar la expansión del virus. En este sentido, ha admitido que hay “multitud” de aplicaciones al respecto y ha explicado que este asunto se ha abordado con la vicepresidenta tercera, Nadia Calviño, para ver las aplicaciones que hay disponibles. Sin embargo, ha señalado que se utilizarán si encajan en la estrategia diseñada y si aportan valor añadido en la detección precoz de casos, en la medida en que faciliten el trabajo y ayuden a lograr estos objetivos. Ha matizado, no obstante, que si se utilizan se hará con el máximo respeto a los derechos y las libertades de los ciudadanos.

Sanidad prevé sacar además nuevas órdenes antes del día 4 para detallar las medidas en la apertura de las peluquerías, restaurantes y comercio minoristas, que deberán atender de manera individual con cita previa. Y también para los restaurantes, que en esta fase cero y hasta el 11 de mayo, solo podrán servir comida para llevar. Estos comercios deberán establecer un horario de atención preferente para personas mayores de 65 años, contar con mamparas y cuando eso no sea posible, garantizar al máximo la protección individual, así como cuando el servicio profesional requiera contacto con el cliente.

“El estado de alarma ha funcionado”

El ministro de Sanidad ha apelado a la responsabilidad de todos para mantener el estado de alarma por la epidemia del coronavirus mientras sea necesario y no correr riesgos que “no merece la pena correr”. Es una “constatación” que el estado de alarma ha funcionado y que, para poder implementar adecuadamente el proceso de desescalada, “hace falta restringir la libre circulación”, ha dicho.

En alusión a los partidos políticos, aunque sin citarlos expresamente, Illa ha apelado a que cada cual asuma las responsabilidades que le correspondan. “Cada cual es libre de tomar sus decisiones y explicarlas al conjunto de los españoles”, que, posteriormente, tendrán que valorarlas, ha precisado en respuesta a una pregunta sobre la posibilidad de que el Gobierno no consiga los apoyos necesarios para una nueva prórroga del estado de alarma.

Illa, ha celebrado que se ha cumplido el objetivo semanal que fijaron las autoridades sanitarias al principio de la semana, que establecía que el incremento de casos diarios crezca por debajo del 1 por ciento. Este jueves, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Sanidad, se han notificado 1.309, lo que supone una subida del 0,6 por ciento con respecto al miércoles. El ministro ha defendido que se han cumplido los objetivos durante las seis semanas del estado de alarma decretado por el Gobierno. “Llegando al final de la semana, estamos en disposición de cumplir el objetivo. Así ha sido en las seis semanas en las que hemos estado sometidos al estado de alarma. Cada semana el objetivo se ha ido cumpliendo”, ha reivindicado.

Por otra parte, el ministro ha resaltado que “desde hace unos días” España registra mayor número de dados de alta al día que nuevos contagiados. “Esto se viene repitiendo de una forma sostenida desde hace varios días. Estamos en un porcentaje de personas recuperadas a la cabeza de los mejores países del mundo. Esto dice mucho en favor de nuestro Sistema Nacional de Salud”, ha valorado.

De ahí que haya insistido en que es “imprescindible” mantener las restricciones a la circulación durante el proceso de desescalada, que ha calificado de muy completo y para el que “no hay manual de instrucciones”.

El Gobierno no va a entrar en reproches con nadie, porque tiene “un único adversario”, el COVID-19, y está centrado en combatirlo, según el ministro, quien ha recordado que Pedro Sánchez ha hecho reiterados ofrecimientos con la “mano tendida” para combatirlo con unidad y centrar los esfuerzos colectivos en la reconstrucción del país una vez superada la pandemia.

Con respecto a por qué España cuenta con un número tan importante de casos, el ministro lo ha achacado a que es “uno de los países con más tránsito en el mundo, como Estados Unidos, Francia, Italia y Reino Unido”. Como conclusión, Illa ha recordado que, pese al inicio de la desescalada, “no hay que perderle el respeto al virus” porque, tal y como ha advertido durante su comparecencia semanal en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, hay riesgo de un rebrote si no se cumplen las normas de distanciamiento social y de higiene.

“No hay evidencias del efecto del calor”

Por otro lado, el ministro de Sanidad ha señalado que todavía “no hay evidencia científica concluyente” de que la llegada del calor, coincidiendo con la entrada de buenas temperaturas por la cercanía del verano, pueda atenuar la intensidad de propagación del virus del COVID-19.

Una de las hipótesis con las que está trabajando la comunidad científica es la opción de que el coronavirus sea menos transmisible en presencia de un clima cálido y húmedo, una posibilidad que podría reducir la incidencia del Covid-19 según avance la primavera, se vayan acercando los meses de verano y haga más calor.

Se sabe que algunos virus de tipo respiratorio, como el de la gripe, se propagan más durante los meses de clima frío, y que, por lo general, los demás coronavirus conocidos sobreviven peor a temperaturas más altas y mayor humedad que en entornos más fríos o más secos. Hay algunas razones que sustentan la estacionalidad de los virus en regiones templadas, pero aún falta información sobre si esta teoría puede aplicarse al nuevo coronavirus.

Entre las razones que podrían apoyar la hipótesis de una menor transmisión en primavera y verano están las puramente ambientales (posible menor transmisión con frío y poca humedad), las relacionadas con la actividad humana (más convivencia en interior en invierno, lo que aumenta los contactos) y las vinculadas al funcionamiento del sistema inmunitario (algunos estudios apuntan a una inmunidad general más débil en invierno).

Además, hay datos ecológicos que podrían explicar estas hipótesis, como la diferente velocidad de propagación entre zonas geográficas con factores climáticos diferentes. Investigaciones previas en virus similares sugieren una disminución en la intensidad de transmisión asociada a un aumento en la temperatura y la humedad relativa. Algunos estudios preliminares realizados sobre patrones climáticos en relación con el SARS-CoV-2 apoyarían esta posibilidad.

Según un informe del Grupo de Análisis Científico del Coronavirus, creado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), publicado el pasado 20 de abril, aún no existen evidencias científicas suficientes para afirmar que el coronavirus sobrevive peor con el calor y que la pandemia podría atenuarse con la llegada de temperaturas más altas o con un clima más húmedo, pese a que hay estudios preliminares que apuntan en esa dirección.

En rueda de prensa, Illa ha insistido, basándose en la opinión de los “responsables y técnicos” del Ministerio, que “no hay nada concluyente” al respecto. “Es verdad que algunos coronavirus se comportan con el calor de una forma que remite el contagio, no sobreviven en buenas condiciones con esas características. Ojalá sea el caso de este virus, pero aún hay muchas cosas que desconocemos”, ha reconocido.

En cualquier caso, ha apuntado que, si se analiza la evolución de la epidemia en España, las partes más calurosas de España tienen unos índices epidemiológicos mejores. “No me trasladan que haya evidencia científica concluyente al respecto. Tampoco en lo que respecta a la contaminación”, ha apostillado.

Según un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Martin Luther Halle-Wittenberg (Alemania), los niveles elevados de dióxido de nitrógeno en el aire pueden estar asociados con un alto número de muertes por Covid-19. Su investigación revela que las regiones con niveles de contaminación permanentemente altos tienen significativamente más muertes que otras regiones.

El pasado martes, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, reconoció que las hipótesis de que el calor puede afectar al coronavirus van teniendo “más respaldo”, si bien ha avisado de la dificultad que existe para comprobar esta teoría. Al igual que Illa, el epidemiólogo comentó que hay virus similares a los que les afecta el clima, y otros también similares que dejan de transmitirse, o tienen un nivel “muy bajo” de transmisibilidad, a final de la primavera o en verano. Sin embargo, indicó que es un virus todavía desconocido en muchos aspectos, por lo que resulta “difícil” comprobar si se va a ver afectado por la climatología.

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