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La ruptura entre PP y VOX posibilitaría una repetición de elecciones autonómicas en Extremadura

Este martes 20 de enero, el día de San Sebastián mártir, patrono de la arquería, de los soldados y los atletas, el guerrero que murió por Cristo, se ha consumado la tragedia popular, no por posiblemente esperada sí dura y tremenda porque la política de pactos entre los populares y la ultraderecha, el PP y VOX, no ha consumado el que podría ser lógico matrimonio entre partes, para cambiar el rumbo político de la región. Pero no.

Nos estamos refiriendo a lo acontecido en la Asamblea de Extremadura, donde se ha celebrado la sesión constitutiva como continuación a las pasadas elecciones autonómicas del 28 de mayo.

El gran beneficiado, el PSOE, que se ha encontrado con una sorprendente presidencia de la Asamblea de Extremadura, que puede ser eventual o transitoria, si es que las elecciones autonómicas se tienen que repetir, que todo puede ser en Extremadura, la tierra donde dicen que nacieron los dioses y que parece ser se está poblando de algún que otro » mequetrefe», a tenor del resultado de hoy. Las gracias que le debe de estar dando aun Fernández Vara a Guardiola tienen que ser enormes; ya ha habido algún ocurrente que ha hecho un meme al respecto.

Así las cosas, se ha consumado la amenaza de Vox de no apoyar al PP en Extremadura tras dejar que los socialistas, repetimos, hayan retenido la presidencia de la Asamblea regional. La propia elegida, la recurrente Blanca Martin aun no debe de salir de su asombro cuando incluso ha confesado que tenía previstos otros planes ¿¿??.

El  PP extremeño de María Guardiola » sólo » ofrecía a Vox presidir la cámara regional, amén de un senador autonómico e imaginamos que otras regalías , de esas que no se aprecian  pero existen, que todo se puede dar,  pero VOX, erre que erre, que no, que quiere cargos » suculentos», es decir consejerías para controlar al posible Gobierno Popular, esto es, a las decisiones, los dineros y las influencias.

La presencia del número dos voxero Buxadé, esta misma mañana en el parlamento extremeño no ha servido más que para apoyar a los Pelayo, Fernández y compañía, y así hasta cinco elegidos, el ocho por ciento de los votos, cincuenta mil extremeños del ala que les votaron el 28M  y que a través de sus representantes quieren » controlar» a un Ejecutivo hipotético que de momento no ha lugar, entre otros considerandos porque de entrada se ha perdido el poder legislativo con el PSOE en mayoría y sin ni siquiera tener VOX cabida en una Mesa más roja que azul, y el poder ejecutivo está por ver, ya que la situación que se ha generado esta mañana de martes, con San Sebastián de mártir, al único que ha favorecido es al PSOE de Vara, con el apoyo incuestionable de las Unidas de De Miguel. Las risas de ambos aun atronan en el aire de la incredulidad hecha realidad y el futuro de la inesperada presidenta Blanca cambiado por mor de una ruptura sin igual.

Muy contundente ha estado María Guardiola tras el estallido de la bomba parlamentaria. Sus gestos en el hemiciclo ya denotaban el desastre, su salida a toda prisa también y su prevista declaración ha sido toda una suerte de razones, afirmaciones, excusas y evidente cabreo ante la situación que aunque posible no por menos ha sido molesta, por no decir jodida.

» No es posible pactar con alguien que no es inclusiva con las personas migrantes, que colocan una lona y tiran en ella la bandera LGTBI»,  etc, etc. apoyándose en las lecciones recibidas por su madre, en su integridad como persona, en su erre que erre de no dejar entrar en el gobierno » a los que niegan la violencia machista», y que o bien se apoya su investidura sin condiciones, aunque sí con unas líneas programáticas ya hechas públicas, » o habrá repetición electoral», ha espetado una Guardiola, que se ha presentado más emocionada que serena, y que al terminar el encuentro con los periodistas se ha fundido en un «eterno» abrazo con el imbatible alcalde placentino Fernando Pizarro.

Escuchen, por favor:

Pero según Buxadé..y el propio Pelayo, que de momento es simple diputado, los votos de su partido no se regalan ni pueden estar al albur de un chantaje. ¿¿??. Es decir, o me das consejerías y poder y controlo tu gobierno o conmigo no cuentes para nada.

Y mientras,  Vara y Martin, siguen observando los venideros acontecimientos, no como la vieja del visillo  sino cual león al acecho de la presa, que de momento se llama presidencia de la Asamblea de Extremadura, ya en el zurrón,  y es que no hay nada mejor que saberse experto en cuitas inverosímiles que bisoño en ocurrencias inflexibles.

En la imagen, de izda a dcha, Angel Pelayo, VOX y María Guardiola, PP.

 


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