Digital Extremadura
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Vayamos al meollo de la cuestión directamente. Loncha calculó las posibilidades y lanzó su candidatura, sin medias tintas y sin titubeos, en la calle y en la red, como gusta hacerlo, a ser precandidata a la Secretaría general del PSOE en Extremadura. Sin duda alguna. Obedece este comportamiento a un momento en el que Guillermo Fernández Vara estaba con el paso cambiado, su apuesta, ya se sabe,  había salido mal. Leonor, la llamaremos una vez al menos por su nombre, salió elegida para ir al Congreso federal recientemente celebrado en Madrid. Es este un riesgo que implica un valor casi desconocido en estos tiempos, una precandidata a la Secretaría General del PSOE en Extremadura que se expone al fracaso en una elección previa es algo a tener en cuenta. Otros, e incluso algún Secretario General, no se arriesgaron argumentando todo tipo de excusas. Era mejor no correr riesgos.

Pero cuando se corren riesgos, que es lo que tiene que hacerse en política por el bien general, eso es y no otra cosa el servicio público, y se gana, se toma una posición de fuerza que es envidiada por una parte y temida por otra, ese es el devenir histórico de Loncha, modo de comportarse que seguro no va a cambiar como viene demostrando desde  siempre. ¿ Tiramos de hemeroteca?.

Loncha, con la decisión de retirar su precandidatura a ser la máxima responsable del socialismo extremeño,  ha demostrado cintura, Guillermo Fernández Vara también y se ha colocado y ha descolocado a sus presuntos oponentes, a todos menos a Loncha que estaba en el Congreso federal con él, como se puede apreciar en la imagen que acompaña este artículo. Es más, Loncha se ha permitido con razón dar la patente de izquierdas a un Presidente de la Junta de Extremadura que estaba descolocado a pesar de su cargo. Amablemente, Loncha le ha concedido el perdón político y le ha dado el placet cuasi diplomático sanchista, en un ejercicio de retirada impecable en el que no ha dejado ni una mochila en el camino.

Loncha queda intacta y Guillermo le debe un favor, pues la retirada practicada es un apoyo nada encubierto que pone muy difícil el proceso al resto de las candidaturas contrarias. Veremos si Vara devuelve la deuda.

Loncha ha jugado bien, veremos cómo juega Vara, de momento todo lleva camino de otro 2011.


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