Cultura popular y raíces extremeñas
Redacción DEx, Cultura, 26 de abril de 2026.
La ciudad del Jerte se transforma el próximo 16 de mayo en un escenario abierto con el festival ‘Primeras Flores Amarillas’, una jornada maratoniana que combina música acústica, bandas emergentes y el legado imborrable de Extremoduro.
Plasencia no se limita a recordar: celebra, respira y canta. El próximo 16 de mayo, la capital del Jerte se convertirá en un mosaico sonoro con el festival ‘Primeras Flores Amarillas’, un homenaje a la figura irrepetible de Roberto Iniesta, ese poeta eléctrico que hizo de la calle y del alma su escenario natural.
Durante doce horas ininterrumpidas, de 12:00 a medianoche, la música se desparramará por cada rincón del casco histórico, en un formato que busca algo más que entretenimiento: implicar a toda la ciudad en una experiencia colectiva donde lo acústico, lo cercano y lo auténtico marquen el compás.
Una ciudad convertida en escenario
Plazas, parques y enclaves emblemáticos serán el mapa de este festival que rompe con la rigidez del concierto tradicional. La música brotará en espacios como la Plaza Mayor, la Catedral, San Nicolás o el parque de La Rana, entre otros, hasta completar doce escenarios acústicos simultáneos.
La propuesta no solo democratiza la cultura, sino que invita a músicos y grupos a formar parte activa del evento, abriendo la puerta a la participación ciudadana a través de redes sociales. Una fórmula que conecta con el espíritu libre y combativo que siempre ha definido la obra de Robe.
La Torre Lucía: epicentro de la noche
Cuando caiga el sol, el pulso del festival se concentrará en la Torre Lucía. Desde las 20:00 hasta las 2:00 horas, este enclave histórico acogerá los conciertos principales, con un cartel que apuesta por la savia nueva del panorama musical.
Bandas como Aljamia, Chula, Carameloraro, Illo Brown! y Oxygen tomarán el relevo generacional en una noche donde el aforo, limitado a 2.000 personas, promete un ambiente íntimo pero cargado de energía.
Robe: el eco que nunca se apaga
Hablar de Roberto Iniesta es hablar de una forma de entender la música sin concesiones. Fundador de Extremoduro en 1987, su trayectoria ha transitado entre el rock más crudo y una lírica que roza la poesía urbana.
Desde su salto en solitario con Lo que aletea en nuestras cabezas hasta su último trabajo Se nos lleva el aire, Robe ha seguido explorando nuevas formas de contar y cantar. Su actual gira, ‘Ni santos ni inocentes’, es la prueba de que su mensaje sigue vivo, incómodo y necesario.
Cierre DEx
Plasencia no organiza un festival: construye un homenaje colectivo a una manera de sentir. Porque cuando suenan las primeras flores amarillas, no es solo música lo que florece, sino una identidad compartida que se niega a marchitarse. Aquí no hay nostalgia: hay presente, calle y verdad.






