Pablo López, en el Teatro Romano de Mérida.

 ‘Veni, vidi, vici’. Es lo que debió pensar Pablo López al terminar el concierto de anoche en el Teatro Romano, que durante algo más dos horas se convirtió en un graderío enloquecido -en éxtasis por momentos-  que no dejó de aplaudir, vitorear y cantar las canciones del malagueño.

Pablo López, que visitaba por segunda vez la ciudad de Mérida, cinco años después de su primera cita, fue desgranando con equilibrio perfecto entre la intimidad y los decibelios, los temas de su tercer trabajo “Camino, fuego y libertad”, el que lo ha confirmado como uno de los grandes del panorama musical español.

Acompañado de su inseparable piano, López presentaba sus credenciales en Mérida con “El Camino”, toda una declaración de intenciones y agradecimientos para sus fans.

Con el público en pie, a sus pies ya desde los primeros compases, la temperatura -de por sí elevada para las fechas- fue subiendo conforme avanzaba el concierto.  Y él no paró de contribuir a ello, con su espontaneidad y simpatía.

Así llegó el primero de los momentos álgidos del concierto, apenas diez minutos después de empezar, cuando tras de mantener un simpático diálogo con una de sus seguidoras la invitó a subir al escenario.

“El Niño”,  “El Teléfono”, “Lo Imposible”, “El Fuego”, “La Libertad”, “El incendio” -dedicada a su hermano el DJ Luiggi López, que ayer lo acompañaba desde las primeras filas-,… se intercalaron con éxitos de trabajos anteriores como   “Ven”, “El Mundo” o “Hijos del verbo amar”, dejando para los bises “Lo saben mis zapatos”, “El Gato” y  “Tu enemigo”, con el que puso punto final a uno de los conciertos más coreados de esta edición.

Pero sin duda, el momento de mayor locura, intensidad y emoción llegó con los acordes de “El Patio”, primer single de este disco, cantado al unísono por el artista, al piano, y el público de pie, primero; a capela, después y otra vez por el público y Pablo López.

López, quien confesó que tanto él como su banda se sentían “como cuatro niños asustados” ante tanta grandeza y que el de ayer era uno de los días “que más tiempo llevamos soñando”,  revolvió anoche el Teatro Romano, confirmando una vez más que este año, este álbum y este Tour Santa Libertad que cuenta los conciertos por ‘sold out’, son definitivamente los de su consagración.

Como es habitual antes de empezar el concierto, Pablo López recibía de manos de Elena Rodríguez Herrero, directiva  de ‘Puerto de Indias’, uno de los patrocinadores del  Stone and Music Festival, la tradicional escultura de Terracota con la que la organización agradeció la presencia del artista en este Festival. Por su parte, el cantante alabó “el valor de montar un festival de música en un monumento cómo éste”.

El espectáculo vivido anoche en el teatro Romano, tendrá continuidad este sábado, a partir de las 22.15 horas, con Manolo García y donde también participarán recreacionistas romanos. El catalán llega a Mérida con ‘Geometría el rayo’ y las entradas vendidas desde hace meses.

Comunicación Stone and Music Festival.

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