¿POR QUÉ CRITICAMOS EL PROGRESISMO?

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El
otro día, hablando de la situación real que estamos padeciendo en
España en la actualidad, con algunas personas que yo consideraba
amigos
, me sorprendieron muchísimo en él diálogo, porque
sin venir a cuento, me trataron de
“izquierdoso”,
“sociata” y “progresista”, y
todavía sin saber por qué, ya que ni milito, ni he militado nunca
en ningún partido político, ni central sindical (sean del tipo que
sean) y todo por no perder mi independencia política y personal;
pero le admití con agrado lo de
“izquierdoso” y
“progresista” porque lo llevo a gala, lo de
“sociata” no, porque es un apelativo despectivo que
no debía consentir, y es que la ignorancia a veces es muy atrevida;
veréis
:

El
PROGRESISMO” es, desde el principio de los
tiempos, un concepto filosófico de vida, una manera de entenderla,
un significado limpio, claro y contundente; es la “Acción de
avanzar o de proseguir una cosa”
, sin más.

Se
trata de una “serie no interrumpida” o como dice el
Diccionario “Repetición de una marcha armónica, hecha a la
segunda o tercera superior o inferior de un determinado modelo
tipo”
, o lo que es lo mismo y cómo término matemático
“Es el tipo de sucesión numérica, caracterizada por un
número fijo llamado razón, que interviene directamente en la
formación de cada término”.

Pero
todos sabemos perfectamente, que cuando hablamos de “PROGRESISMO”
en términos de diálogo, nos estamos refiriendo a otro tipo de
progresismo, menos aritmético o geométrico; son exactamente las
ideas y doctrinas que preconizan el progreso en todos los órdenes,
especialmente en lo político. Dicho de otro modo, nos
referimos a la tendencia de un sector del catolicismo liberal a las
reformas sociales y políticas.

El
“PROGRESISMO”, es el término que designa la
adhesión a prácticas o principios ligados inicialmente al
liberalismo (con la consiguiente oposición a las actitudes
conservadoras), y actualmente, a tendencias socializadoras, o, al
menos, innovadoras en algún aspecto de la vida social.

En
términos de política nacional, PROGRESISMO, dícese de un partido
liberal en España, que tenía como mira principal el más rápido
desenvolvimiento de las libertades públicas y era partidario de la
Constitución de 1.812, la de (La PEPA).

Surgió
en tiempos de Fernando VII y sus figuras más significadas fueron
MENDIZÁBAL y ESPARTERO al comenzar el reinado de ISABEL II y fueron
los progresistas pioneros de tal pensamiento, que con el General
PRIM a la cabeza, derrocaron a esta reina en 1.868.

Pero
realmente, en términos generales, es PROGRESISTA el que propugna el
progreso político de la sociedad, quien avanza, el que favorece y
procura el avance, el que busca el aumento y la perfección de la
sociedad; eso es, exactamente -ser progresista-; y no es verdad, en
absoluto, que todos los que se llaman progresistas, en estos tiempos,
lo sean.

Ese
es un término que, lo buscan, lo anhelan, lo proclaman unos y otros,
para conseguir votos, para tener respaldo en las urnas, porque es un
término que suena bien al oído, pero evidentemente, ese término
no es la “purga de Benito”, ni los llamados de
“derechas”, o “centro derecha”,
los del “centro sin más” y “todos los
otros”
, pueden arrogarse ese apellido político, que más
de uno quisiera. El progresismo, es patrimonio únicamente de
la izquierda.

Los
PROGRESISTAS, han luchado siempre por el perfeccionamiento, el ir
hacia delante. Han preconizado el movimiento de avance de la
civilización y de las instituciones políticas y sociales.
Han luchado denodadamente por el desarrollo gradual e indefinido de
la sociedad, de sus condiciones materiales de existencia y de sus
aptitudes o capacidades intelectuales y morales.

LA
ÉTICA, ha sido siempre la bandera del progresismo y lo sigue siendo;
en definitiva, ha sido siempre el postulado de muchas Escuelas
Filosóficas. Entre ellas, cabe distinguir (aparte del
concepto cristiano de continua superación espiritual), las que
postulan un progreso estrictamente material y los de tipo dialéctico,
es decir, los idealistas, etc.

La
clase social nacida de la Revolución industrial constituida por los
trabajadores u obreros que viven del trabajo asalariado, forman parte
de ese “progresismo” al que yo me refiero
anteriormente y ellos se oponían y se siguen oponiendo a la clase
burguesa, por la opresión sufrida de tantos y tantos años.


CONCEPTO DEL DESARROLLO

El
proletariado nació con el capitalismo, que destruyó la economía
artesana de la Edad Media. La lucha entre la burguesía y el
proletariado constituye para la doctrina marxista el rasgo
característico de nuestra época.

La
evolución económica, con el crecimiento de la industria y
posteriormente con el desarrollo del sector Servicios, ha provocado
una considerable extensión del proletariado en el sentido marxista
estricto, aumentando con ello el conjunto de los asalariados no
industriales.

Pero
los vocablos “progre” y “prole”,
están muy unidos desde la antigüedad; pues ya en la antigua Roma,
se llamaba así a los ciudadanos pobres que servían al Estado
únicamente con su “prole”; porque carecían de
bienes, y como consecuencia de ello, se veían obligados a vender su
esfuerzo físico; pero hoy se sigue dando de igual manera en la mayor
parte de los países de nuestro planeta.

Por
lo que no sería aconsejable en estos tiempos, hacer comparaciones
retóricas ambiguas y mezclar teorías económicas con la religión,
o Planes Marshall´s, con el progresismo que preconizan muchos
millones de seres humanos, para mejorar la sociedad. Lo otro
fue otra historia, que prefiero no analizar.

Y
tampoco es verdad, que el marxismo con la URSS monopolizaran el
“progresismo” como vocablo para sustituirlo por el
término Comunismo; eso es mezclar las “churras con las
merinas”
y hay que ser más serio a la hora de analizar
cosas y situaciones que están ahí; es la misma historia, pero no
hay que tergiversarla.

Nunca
el progresismo, ha producido degradación ni miseria; sólo hay que
analizar con sentido crítico, hacia donde se encamina la sociedad
occidental en la que vivimos. La tiranía la han producido los
dictadores y la siguen produciendo a nivel mundial en las repúblicas
“bananeras” del cono sur de América, África,
Asia, etc.

Y
quiero recordar igualmente que el “Botellón”, el
“Sexo” y las “Drogas”, son
sinónimo de países que nadan en la abundancia, en países de corte
capitalista como él nuestro y nunca en países de progresismo
proletario, eso es de lógica.

Y
la intelectualidad de izquierdas, nunca estuvo al amparo del capital,
solo hay que dar un repaso a nuestros artistas, (escritores, poetas o
pintores, de esta época o de otra), para saber donde se ubican,
(salvo excepciones, que siempre las hubo).

  • Habrá
    progresistas mientras la miseria y la tiranía se sigan dando, y
    continúe proliferando el abuso con los desprotegidos.

  • Mientras
    la mujer siga siendo juguete de la masculinidad y los intereses
    económicos y no se libere auténticamente.

  • Mientras
    las injusticias de todo tipo, se sigan ejerciendo; van a seguir
    existiendo PROGRESISTAS; de los que, no necesitan de votos para
    gobernar.

  • De
    los que transforman la sociedad para el bien común.

  • De
    los que se solidarizan con la humildad y la necesidad, y

  • De
    los que son tolerantes con los “malintencionados”
    para ensuciar a los demás; esos van a seguir siendo, los verdaderos
    progresistas.

Esos
PROGRESISTAS nunca estuvieron reñidos con los valores cristianos.
Los verdaderos valores espirituales se llevan en el corazón y
están bastante más cerca del progresismo que he comentado antes,
que del inmovilismo que preconizan otros.

Lo
que sí me parece una falta de respeto total y de análisis crítico,
que se tache en determinada prensa a los PROGRESISTAS, de
empecinados, cínicos, cobardes, ridículos, tontorrones o agresivos
contra la Iglesia Católica, (porque no es cierto en absoluto); eso
sí que es, sacar a relucir el odio, la fobia y la envidia de unos
valores éticos y morales que no se adquieren con dinero; se nace
así o no se nace; y son virtudes que anidan en el corazón de muchos
millones de seres humanos, cristianos y católicos también, pero
de los que no hacen “capillitas” de su
cristianismo.

Decir
lo contrario, es engañar a la gente y ponerla en contra de la
Iglesia; que por cierto y dicho sea de paso, tuvo el acierto y la
humildad, de pedir perdón al mundo entero, por los muchos errores
cometidos a lo largo de su historia, y así seguimos y seguiremos
muchos años más los progresistas, y otros “muy
pocos”
que no se van a enterar nunca de la vida.


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