cines conquistadores

El cierre de los cines Conquistadores deja huérfano un proyecto pionero para personas con autismo

Inclusión en peligro .

Adiós  a las sesiones adaptadas para personas con autismo en Badajoz

Redacción DEx, Badajoz, Periodismo Humano, 16 de junio de 2026.

No era solo una sala de cine. Era un espacio donde el ruido se suavizaba, las luces no agobiaban y las diferencias dejaban de ser un obstáculo para convertirse en una forma más de compartir emociones. El cierre definitivo de los Cines Conquistadores de Badajoz, tras 27 años de historia, deja también en el aire uno de los proyectos de inclusión cultural más valiosos de la ciudad: las sesiones adaptadas para personas con trastorno del espectro autista y otras condiciones de neurodivergencia.

Un cine pensado para todos

Cada cierto tiempo, las butacas de Conquistadores acogían algo más que una película. Acogían tranquilidad. Familias enteras acudían sabiendo que allí nadie miraría raro a quien necesitara levantarse durante la proyección, cubrirse los oídos o salir unos minutos para recuperar la calma.

La iniciativa, impulsada en colaboración con APNABA, había conseguido transformar la experiencia cinematográfica en una actividad accesible y amable. El sonido se reducía, la oscuridad absoluta desaparecía y se permitía la libertad de movimiento durante toda la sesión.

A ello se sumaba un rincón especialmente preparado para quienes pudieran sentirse sobreestimulados: una zona tranquila con juegos, materiales sensoriales y espacios de relajación. Un pequeño oasis para volver a la película cuando las emociones encontraran nuevamente su equilibrio.

«Era mucho más que ir al cine»

Desde APNABA, la tristeza es evidente. Ana María Sánchez, secretaria de la junta directiva, recuerda que estas sesiones suponían una oportunidad de convivencia y participación social que no siempre resulta fácil encontrar.

Porque para muchas familias con hijos con autismo, actividades aparentemente cotidianas, como acudir al cine, pueden convertirse en una experiencia complicada si no existen adaptaciones. En Conquistadores, sin embargo, las barreras desaparecían.

Allí no había prisas ni juicios. Había comprensión.

Y eso, en una sociedad que aún tiene mucho que aprender sobre diversidad neurológica, posee un valor incalculable.

El final de una historia de 27 años

El anuncio del cierre de los Cines mk2 Cinesur Conquistadores ha provocado una profunda conmoción en Badajoz. Las ocho salas que durante casi tres décadas fueron referencia cultural en la ciudad apagarán definitivamente sus proyectores a finales de este mes.

Ni la gran reforma realizada en 2020, con la modernización tecnológica del complejo, ha sido suficiente para revertir las dificultades del sector, golpeado primero por la pandemia y después por una competencia cada vez más intensa.

Pero más allá de los números y de las estadísticas de espectadores, queda una pregunta suspendida en el aire: ¿quién recogerá ahora el testigo de estas sesiones inclusivas?

Mucho más que una pantalla

Las redes sociales se han llenado de mensajes de nostalgia, fotografías antiguas y recuerdos compartidos. También han comenzado a circular iniciativas ciudadanas para intentar evitar el cierre.

Porque algunos lugares dejan huella por las películas que proyectan.

Y otros, como Conquistadores, se convierten en imprescindibles porque enseñan algo aún más importante: que la cultura alcanza su verdadera dimensión cuando nadie queda fuera de ella.