La tragedia ferroviaria de Urda continúa creciendo en dimensión mientras avanzan las labores de rescate y la investigación sobre lo ocurrido. La autoridad encargada de la investigación técnica eleva provisionalmente a 74 las víctimas mortales, mientras el puesto de mando mantiene contabilizados 69 cuerpos recuperados. Decenas de pasajeros continúan hospitalizados y la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía permanece interrumpida.
DEx, Nacional, 29 de octubre de 2026. Actualizado a las 17:45 horas.
España continúa pendiente este jueves de Urda, Toledo, escenario de uno de los accidentes ferroviarios más graves de su historia reciente.
El último balance disponible eleva provisionalmente a 74 el número de víctimas mortales, según los datos manejados por la autoridad de investigación técnica, aunque las autoridades desplegadas sobre el terreno mantienen por el momento en 69 el número de cuerpos recuperados y contabilizados. La diferencia responde al carácter todavía abierto de las labores de búsqueda, identificación y evaluación del siniestro.
Más de medio centenar de personas permanecen hospitalizadas y varias continúan en estado crítico. A bordo de los dos convoyes viajaban más de quinientas personas.
El accidente ocurrió a las 8:53 horas del miércoles 28 de octubre, cuando un AVE de Renfe que circulaba por la línea Madrid-Sevilla alcanzó por detrás a un tren de Iryo que permanecía detenido en la vía en las proximidades de Urda.
El fallo del LZB, en el centro de la investigación
A medida que pasan las horas empieza a reconstruirse la secuencia previa a la colisión.
Hacia las 8:30 de la mañana se produjo una incidencia en el sistema de seguridad LZB, utilizado para supervisar automáticamente la circulación de los trenes en ese tramo de alta velocidad. El fallo obligó a detener varios convoyes.
La investigación analiza ahora qué ocurrió a partir de ese momento.
El centro de control de Adif autorizó posteriormente al AVE a reanudar la marcha mientras el Iryo situado por delante continuaba detenido y no había conseguido reiniciar su circulación. La cuestión esencial es determinar por qué se permitió esa reanudación y bajo qué condiciones de seguridad.
Los audios y comunicaciones ferroviarias conocidos apuntan a que al AVE se le transmitió la instrucción de reanudar la marcha normal, mientras la maquinista del Iryo había intentado en dos ocasiones desbloquear su tren sin conseguirlo y había comunicado sus dificultades.
Será la investigación técnica y judicial, no las declaraciones políticas, la que tenga que establecer exactamente la cadena de responsabilidades.
Dos investigaciones abiertas
El siniestro está siendo analizado por dos vías.
Por un lado, la investigación judicial dirigida desde el Tribunal de Instancia de Orgaz; por otro, la investigación técnica de la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes ferroviarios, marítimos y de aviación civil.
Las pesquisas deberán aclarar cuestiones fundamentales: por qué cayó el sistema LZB, qué información tenía el centro de control, qué instrucciones concretas recibieron ambos maquinistas y por qué el sistema permitió que dos trenes terminaran ocupando un tramo incompatible con una circulación segura.
Un antecedente añade relevancia al debate sobre la seguridad ferroviaria.
La antigua Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios ya había advertido en un informe anterior de la necesidad de introducir medidas técnicas capaces de mitigar las consecuencias de determinados errores humanos, después de estudiar otros incidentes ferroviarios.
Grúas, forenses e identificación de las víctimas
Durante toda la jornada grandes grúas han trabajado sobre los vagones destrozados mientras centenares de profesionales de emergencias, UME, Guardia Civil, bomberos, sanitarios y técnicos continúan sobre el terreno.
Paralelamente continúa una de las tareas más dolorosas: la identificación de las víctimas.
Médicos forenses trabajan en Toledo y la Guardia Civil ha solicitado la colaboración de los familiares directos para obtener muestras de ADN que permitan acelerar las identificaciones.
El Gobierno ha decretado tres días de luto oficial, del 29 al 31 de octubre.
Los Reyes han visitado este jueves a varios de los heridos ingresados en Toledo, mientras instituciones de toda España han guardado minutos de silencio en memoria de las víctimas.
La conexión Madrid-Andalucía sigue cortada
El accidente mantiene suspendida la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía.
La incidencia está provocando un desplazamiento extraordinario de viajeros hacia la carretera, circunstancia que la propia Dirección General de Tráfico tendrá en cuenta durante el dispositivo especial del puente de Todos los Santos.
La prioridad continúa siendo recuperar la zona, completar la búsqueda de víctimas y preservar las pruebas necesarias para reconstruir el accidente.
Después llegará la reapertura.
Y, sobre todo, las respuestas.
Con Criterio
Setenta y cuatro vidas, si finalmente se confirma ese balance, no pueden terminar convertidas en una guerra de declaraciones.
La política tendrá su momento y habrá responsabilidades si la investigación demuestra que existieron. Pero señalar culpables antes de que hablen los técnicos sería tan irresponsable como esconderlos después.
Hay algo que, sin embargo, ya puede preguntarse.
Si falla un sistema automático de seguridad, precisamente entonces debe existir otro mecanismo capaz de impedir que un error humano termine convertido en una catástrofe.
Porque los seres humanos se equivocan.
Precisamente para eso se construyen los sistemas de seguridad.
La pregunta de Urda ya no es únicamente quién tomó una decisión equivocada, si finalmente así se acredita.
La pregunta verdaderamente incómoda es otra:
¿cómo pudo una sola decisión equivocada —si esa fue la causa— tener permiso para matar a tanta gente?
España necesita esa respuesta.
Sin trincheras.
Sin excusas.
Y cuando llegue, con todas sus consecuencias.
Fuente: RTVE







