Catorce medios aéreos apoyan la extinción en un terreno de fuertes pendientes. La evolución favorable del lunes permite avanzar, pero el operativo continúa trabajando para estabilizar el incendio y evitar reproducciones.
Información contrastada con las actualizaciones publicadas hasta las 9:09 de este martes, 15 de septiembre.
La mañana comienza en Tornavacas con el trabajo de quienes siguen haciendo frente al incendio declarado el lunes. Ochenta efectivos y catorce medios aéreos participan en las labores de extinción de un fuego cuya evolución era favorable al término de la tarde de ayer, aunque las últimas informaciones consultadas todavía no lo dan por estabilizado.
El despliegue reúne al Infoex, medios del Ministerio para la Transición Ecológica y la colaboración de Cruz Roja Extremadura. Sobre el terreno intervienen cuatro unidades de bomberos forestales y seis helitransportadas, junto a tres agentes del Medio Natural y tres técnicos de extinción. El apoyo aéreo está compuesto por nueve helicópteros y cinco aviones.
Detrás de esas cifras hay una tarea exigente. Las fuertes pendientes y la complejidad del terreno dificultan la intervención en el entorno de la Garganta de los Infiernos. El esfuerzo se concentra en avanzar hacia la estabilización y evitar que el fuego vuelva a ganar terreno.
Durante el lunes llegaron a participar 115 personas. La mejoría registrada al final de aquella jornada constituye un dato esperanzador, pero el despliegue de esta mañana refleja cuánto trabajo queda por hacer. Bomberos forestales, agentes, técnicos y tripulaciones mantienen una intervención que requiere coordinación desde tierra y aire.
Proteger este entorno significa cuidar también una parte del patrimonio que los pueblos del Jerte comparten con quienes los visitan.






