El autor confeso del crimen de Francisca Cadenas se niega a colaborar en la reconstrucción en Hornachos
Su hermano Manuel sí participa en la diligencia, desarrollada durante cerca de tres horas en la vivienda donde aparecieron los restos de la mujer.
Hornachos ha vivido este lunes una jornada de tensión con el regreso de los dos hermanos investigados por el crimen de Francisca Cadenas. Trasladados para la reconstrucción judicial de los hechos, han mantenido posiciones distintas: Julián, autor confeso, se ha acogido a su derecho a no declarar, mientras que Manuel, que sostiene su inocencia, ha colaborado.
La diligencia se ha prolongado durante cerca de tres horas en la vivienda que compartían. A su llegada, vecinos congregados en el lugar han expresado su indignación entre gritos e insultos.
La llegada de los investigados ha provocado protestas entre los vecinos de Hornachos, algunos de los cuales han cuestionado el dispositivo policial que los custodiaba y han gritado que «los suelten». En la calle, los carteles colocados por habitantes del municipio expresaban su rechazo con mensajes como «Repudiados», «Ogro» o «Los González Sánchez: 9 años de silencio».
La indignación también se ha dirigido hacia los familiares de los hermanos. Algunos vecinos los acusan de haber conocido y ocultado lo sucedido, una sospecha que trasladan a pancartas con la palabra «Encubridores». Estas acusaciones vecinales no constituyen hechos acreditados judicialmente.
La Guardia Civil ha mantenido acordonadas la calle y el callejón para facilitar la reconstrucción y preservar el espacio de trabajo de los investigadores, en una jornada marcada por la tensión y la expectación ante el avance de las diligencias.
Diego Meneses pone en duda la credibilidad de «El Lolo»
Diego Meneses, marido de Francisca Cadenas, desconfía de que la reconstrucción permita obtener un relato veraz de los investigados. Sus reproches se han dirigido a Manuel, conocido como «El Lolo», hermano de Julián, autor confeso del crimen. Meneses lo acusa de haber mentido y cuestiona que, después de nueve años, esté dispuesto a contar la verdad.
Sus palabras expresan la desconfianza de la familia en una jornada de tensión en Hornachos. Varias calles han amanecido con carteles vecinales que mostraban mensajes como «Repudiados», «Ogro» o «Los González Sánchez: 9 años de silencio».
También se han exhibido pancartas con la palabra «Encubridores», una acusación lanzada desde la protesta vecinal que no equivale a una responsabilidad acreditada judicialmente.
Francisca desapareció el 9 de mayo de 2017. La incertidumbre sobre su paradero se prolongó hasta el 11 de marzo de 2026, cuando los investigadores encontraron sus restos bajo el suelo enlosado del patio de la casa de los hermanos.
Ambos permanecen en prisión provisional. La reconstrucción, ordenada por el juzgado de Villafranca de los Barros, forma parte de las diligencias para esclarecer lo sucedido y determinar las responsabilidades de cada investigado. Además de la inspección de la vivienda, estaban previstos los recorridos realizados por los hermanos y por el hijo menor de Francisca durante la noche de su desaparición.






